Siete paseos para conocer Córdoba


De la calle Pozanco a la Plaza de San Lorenzo

De la calle Pozanco a la Plaza de San Lorenzo

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  • Iglesia de San Lorenzo.

Recorrido:

Al final y a la izquierda de la Calle Pozanco sale la calle Custodio que se ensancha en la Plazuela de Don Arias y continúa por la calle Roelas que finaliza en la Plaza de San Lorenzo.

Descripción:

Plaza de Pozanco. Es una plaza alargada formada por una gran hondonada, de la que recibe el nombre, y que se rellenó en 1789 al encauzar el arroyo de San Lorenzo. Se conserva la portada neoclásica, con frontón triangular apoyado en pilastras laterales, de las Escuelas Pías fundadas por el Deán Francisco Javier Fernández de Córdoba. Los Salesianos educaron unas cuantas promociones de varones de estas escuelas (1906-1940). Tras la conquista el barrio estuvo escasamente poblado, por lo que eran frecuentes las huertas junto a las casas y de las que sólo quedan algunos patios. Durante el Festival de Patios se puede visitar el del nº 21 al que se accede a través de un largo pasillo bordeado de macetas. Próximo a él, el patio de la calle Mariano Amaya nº 4, que conserva el empedrado original.

Custodio Plazuela de Don Arias
 Calle Custodio Plaza de Don Arias

La calle Custodio recibe el nombre por seguir el camino hacia la iglesia San Rafael. Antes se llamó de los Amortajados, apodo dado a unos hermanos muy estirados que vivieron allí. Al final se ensancha para formar la Plaza de Don Arias, por Don Arias de Acebedo, de la Orden de Calatrava. En 1637 ocho hombres armados robaron dinero y objetos de valor de su casa; los ladrones fueron descubiertos y ahorcados en la Plaza de la Corredera.

RoelasLa calle Roelas llega hasta la Plaza de San Lorenzo. Dedicada al venerable sacerdote Andrés de las Roelas, fallecido en Córdoba en 1587. Muy devoto de los Mártires de Córdoba se le aparecieron para manifestase que los huesos encontrados en la parroquia de San Pedro eran efectivamente de los mártires de Córdoba. Estando el Padre Roelas en su habitación, también se le apareció varias veces un joven de blancas vestiduras y, ante las dudas del sacerdote, en la noche del 7 de mayo de 1578, le dijo: Yo te juro, por Jesucristo crucificado, que soy Rafael, ángel a quien Dios tiene puesto por guarda de esta ciudad. Así nació la devoción a San Rafael, nombrado Custodio Eterno de la ciudad, por lo que muchos cordobeses llevan su nombre.

 Fuente Plaza San LorenzoPlaza de San Lorenzo. Situada al extremo de la Ajerquía, la iglesia fernandina, centro de la collación de San Lorenzo, se construyó en una zona de almunias atravesada por un arroyo y estuvo muy despoblada hasta el siglo XV. La repoblación posterior tuvo que ser muy intensa pues al triángulo que forma la plaza confluyen las calles María Auxiliadora (antigua Mayor de San Lorenzo), Santa María de Gracia, Arroyo de San Lorenzo, Escañuela, Roelas, Jesús del Calvario y Arroyo de San Rafael. En el recinto ajardinado hay una pequeña fuente con una inscripción que recuerda la existencia en este lugar de la mezquita de al-Mugira y que en una almunia próxima nació el poeta Ibn Hazam (994-1064), autor de El collar de la paloma.

San Lorenzo Iglesia de San Lorenzo. Construida sobre el solar de la mezquita de al-Mugira, como atestigua la placa encontrada en 1844 en la calle Roelas, tiene en su cabecera un ábside central poligonal, siendo los laterales rectos, cubiertos con bóvedas de crucería gótica. Las naves de muro armado apoyan los arcos en pilares cuadrados con dos pilastras y dos columnas adosadas en sus frentes y las cubiertas son de madera. Las portadas de las tres fachadas tiene arcos apuntados, protegidas por un tejaroz que se apoya en modillones de rollo. La principal está precedida por un pórtico del siglo XIV con tres arcos, encima del cual hay un magnífico rosetón cuya tracería la forman arquillos apuntados con columnitas. En el lado de la epístola hay otro rosetón más pequeño. En el año 1555 Hernán Ruiz el Joven construyó la torre, con dos cuerpos de campanas decrecientes, girado el segundo sobre el primero, aprovechando el alminar de la antigua mezquita. La iglesia, castigada a lo largo del tiempo por rayos e incendios, ha sufrido muchas modificaciones, pero en los últimos años las restauraciones han ido encaminadas a devolverle su primitivo aspecto.

Iglesia de San Lorenzo. FrescosCon la última restauración, marzo de 2009, se han recuperado las pinturas murales de la segunda mitad del siglo XIV, descubiertas en los años 60 del siglo XX, cuando se retiró el retablo barroco del altar mayor. Se han conservado gracias a la capa de cal con la que se cubrieron en el siglo XVIII. Según la restauradora Ana Infante de la Torre los frescos ocupan unos 212 metros cuadrados. En los plementos (espacio entre los nervios de las bóvedas de crucería) se representan escenas del Apocalipsis, destacando figuras de dragones y serafines; en la parte superior de los muros de la cabecera, escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo; en los muros inferiores se representan santos y profetas de la Iglesia, entre los que se encontraría San Lorenzo, titular de la parroquia fernandina.

La iglesia de San Lorenzo conserva interesantes retablos que se han distribuido por la nave de la epístola, como el que ocupaba el altar mayor, del siglo XVII. Poco anteriores son la imagen manierista de Nª Sª de Villaviciosa y la del Cristo de la Humildad. La devoción de sus feligreses se manifiesta en la Semana Santa donde sale en procesión la Hermandad de Ánimas con el impresionante Crucificado del siglo XVII y Nª Sª en sus Tristezas del XVIII; la Hermandad del Calvario, cuya imagen es de 1724; la Hermandad de la Entrada Triunfal con imágenes del siglo XX. A la Plaza de San Lorenzo da una casa de pisos que conserva una portada de 1712 y en cuya pared se ha colocado un azulejo con la imagen de Jesús del Calvario.