Siete paseos para conocer Córdoba


Jardines de Agricultura

Jardines de Agricultura

Ver:

  • Rosaleda.
  • Fuente Los Patos.
  • Monumento a Julio Romero de Torres.

Recorrido:

Se entra en los jardines por la Rosaleda. Se recomienda recorrerlos detenidamente parándose en las fuentes y estatuas y salir por el monumento a Julio Romero de Torres.

Descripción:

Jardines Agrcultura RosaledaJardines de Agricultura. En el extremo norte, colindante con la avenida de América, hay plantada una hermosa rosaleda, puro disfrute en época de floración. En 1811, ocupada Córdoba por los franceses y nombrado alcalde Domingo Badía Leblich, (afrancesado, arabista y geógrafo promotor del Plano de los Franceses), expropiaron los terrenos para construir las tres calles conocidas por el paseo de la Agricultura. A partir de 1863, siendo alcalde el Duque de Hornachuelos, se aprueba la compra de las hazas y huertas para la construcción de los Jardines de laFuente de los Patos Agricultura, bajo el proyecto del arquitecto municipal Rafael de Luque Lubián. Su diseño es geométrico con dos ejes longitudinales atravesados por otros paralelos que enmarcan los arriates y plazas, decorando éstas con bancos de forja, azulejería, palomares, etc. Popularmente conocidos como Jardines de los Patos por el estanque (obra de José María de Montis, 1868) que hay en el centro del jardín poblado con patos y palomas. Tiene una gran variedad de coníferas y arbustos y un ejemplar de ginkgo, árbol que es un fósil vivo cuyos antecesores datan del Pérmico.

En el centro de uno de los estanques se encuentra el grupo escultórico en bronce, alegoría del Agricultor, la Agricultura y el Progreso, levantado en 1964. En el acceso sur se erige el conjunto escultórico en recuerdo al pintor cordobés Julio Romero de Torres, del escultor almeriense Juan Cristóbal González Quesada (1897-1961) en colaboración con el arquitecto Adolfo Blanco. Inaugurado en 1940 representa la imagen en bronce del pintor envuelto en su capa y con el fiel galgo Pacheco a sus pies. 

Agricultor, Agricultura, Progreso Julio Romero de Torres

En las plazas y ensanches del jardín se han instalado diversas esculturas. La dedicada por el pueblo cordobés al compositor Martínez Rücker (Córdoba 1861-1924), fundador del Conservatorio de Córdoba, obra del escultor nacido en Montalbán en 1900 Enrique Moreno el Fenómeno, fusilado en 1936 por sus ideas republicanas.

Busto del escultor Mateo Inurria (Córdoba 1867 - Madrid 1924), obra de Adolfo Aznar Fusac.

La columna monumento al poeta nicaragüense Rubén Darío.

 

 

 

Martínez Rücker Mateo Inurria Rubén Darío

Dos hechos luctuosos son recordados por sendos monumentos. El monumento a la memoria del ciudadano y jardinero Aniceto García Roldán muerto en acto cívico (18-7-1986), como se lee en la placa conmemorativa de piedra blanca rodeada por un enrejado de hierro.

Una placa de la que sobresalen dos manos que sueltan una paloma tiene la inscripción: A dos buenas personas, a su humildad y sacrificio en la vida. Por su inmejorable corazón y buen hacer hacia los demás. Los abuelos de los patos. Victoria y Sevi.

El 16 de octubre de 2006, Juana Victoria Domínguez, de 87 años, fue asesinada por un joven que le asestó 33 puñaladas para arrebatarle la recaudación del quiosco de golosinas que atendía en los Jardines de la Agricultura desde hacía 40 años.

Banco Jardines AgriculturaLa Biblioteca Séneca de los Jardines de la Agricultura. El año 1919 el Concejo Municipal quiso aprovechar la caseta hexagonal que existía desde 1882 en dichos jardines para establecer en ella una Biblioteca pública sin bibliotecarios ni vigilantes. El lector podría coger un libro para leer en los bancos semicirculares que rodeaban la caseta y devolverlo al finalizar la lectura. No se sabe el resultado del experimento, pero sí que la Biblioteca Séneca llegó a contar con 2.000 volúmenes, incluyendo una sección infantil que fue la primera existente en la ciudad. La respuesta popular fue rotunda con más de 20.000 usuarios anuales y estuvo en servicio hasta los años sesenta del siglo XX. Desaparecida la caseta hexagonal, los bancos semicirculares que la rodeaban son el único testigo que queda de la Biblioteca Séneca. Los azulejos de los bancos contienen pensamientos del filósofo.